“Hace falta un pueblo para encontrar un teléfono”

Hace unos días comencé a leer el libro “Aquí viene todo el mundo”. Cuyo autor es el ya otras veces mencionado aqui,  profesor Clay Shirky y la anécdota con la que comienza es fabulosa. Una demostración del poder de internet y del poder y responsabilidad detrás del hecho de que todos podamos conectarnos, algo en lo que he pensado mucho y ya tengo una idea (creo que una buena) de una app que pienso realizar cuando termine la 2da versión de fácil. Por ahora les dejo la anécdota, bueno, mi traducción resumida de ella, porque desgraciadamente no he podido encontrar el libro en español y me lo he tenido que leer en su idioma original.

“Hace falta un pueblo para encontrar un teléfono”

Una tarde de mayo del 2006, una mujer llamada Ivanna dejó su teléfono en la parte trasera de un taxi newyorkino. Nada nuevo, cientos de teléfonos se pierden de esta forma. El de Ivanna era un modelo algo caro llamado Sidekick, con cámara y era su único repositorio de la información de su boda que se acercaba, allí guardaba contactos de la compañía de catering, lista de invitados, etc.

 Cuando Ivanna se dio cuenta de lo que había perdido, le pidió a su amigo Evan, un programador empleado en la industria financiera, que ofreciera una recompensa por la devolución del teléfono, a través de un e-mail que debía mostrarse en la pantalla del teléfono. Tras varios días sin recibir respuesta, Ivanna simplemente compró un nuevo teléfono, de la misma compañía. Estos tenían almacenada información de su viejo teléfono que le transfirieron al nuevo.

 Con el nuevo teléfono en las manos, y con la información restaurada, Ivanna descubrió que su teléfono perdido, lo tenía una adolescente en Queens, quien se había tomado fotos y las había enviado, usando el teléfono y esas fotos se habían transferido al nuevo teléfono. Ahora Ivanna y Evan sabían el e-mail de la persona (sachacrist8905@aol.com) con el teléfono y su apariencia. Inmediatamente Evan escribió a Sacha, explicando la situación y solicitándole el teléfono. Sacha, respondió diciendo que no era tan estúpida como para devolverlo, en un correo subido de tono con ciertas alegaciones raciales. Así comenzó un forcejeo por email, que reveló que el hermano de Sacha, un policía, lo había encontrado en el taxi y se lo había regalado. Todo siguió hasta que Sacha dijo “está bien, te lo voy a dar, esta es mi dirección, ven a buscar el Sidekick y de paso una paliza”.

Evan, declinó la oferta, por la amenaza y porque la dirección otorgada resultaba ser falsa. I decidió hacer pública la historia. Creó una página web con la foto de Sacha y una descripción de los eventos y comenzó a divulgar dicha web. Y sus amigos también divulgaron la web y así en cadena atrayendo muchísima atención. Esa noche al actualizar la página, uno de sus amigos había encontrado a un exnovio de Sacha y un policía le envió el formulario para realizar una petición de reclamo a la policía.

    Luego entró otra comunicación, el hermano de Sacha, explicando a Evan que su hermana había comprado el teléfono a un taxista y solicitando que dejaran de acosar a su hermana o habría consecuencias. Pero quizás lo más relevante que sucedió esa noche es que la página posteada por Evan apareció en la portada de digg, una web colaborativa donde los usuarios proponen historias y otros usuarios puntean esas hitorias. La portada de digg para ese entonces, recibía millones de lectores diariamente y muchos clickearon la historia del Sidekick robado.

Ahora toda persona que alguna vez había perdido algo de valor, sentía cierta ira y la estaba canalizando en este caso particular. Porque devolver el teléfono, en este caso habría sido muy sencillo.  Y la cosa se había complicado con las mentiras y amenazas de Sacha y su hermano. Evan aprovechando el soporte de la masa, escribió más y más artículos en los días siguientes, los cuales atrajeron más atención aún, incluso a nivel nacional. La gente descubrió la dirección de Sacha y alguien manejó hasta allí y compartió el vídeo de la casa y su ubicación, se dirigieron cartas a la policía para pedir respuestas sobre el comportamiento de este oficial (el hermano de Sacha).

Entonces, Evan trató de crear un boletín para que las personas se comunicaran respecto al caso, pero la multitud excitada era tal que 2 servicios de boletines colapsaron, antes de encontrar un tercero que pudiera sostener el tráfico que generaba esta situación. Era una de esas circunstancias tipo “Ya nadie va a ese restaurant, hay demasiada gente”, también conocido como “crisis de éxito”. El mayor problema aquí, era que el reporte a la policía había determinado que el teléfono estaba perdido, no robado y por tando la policía no podía hacer nada. Situación la cuál cambió después de millones de peticiones públicas al NYPD. La policía cambió el estado de la denuncia de perdido a robado y 9 días, fíjense 9 días, después de que Evan creara la página web Sasha fue arrestada, el Sidekick recuperado y devuelto a Ivanna. La madre de Sasha diría luego a los medios “Nunca pensé que un teléfono trajera tantos problemas” y en eso se equivocó, el problema no era el teléfono. Era la masa de personas al otro lado de la línea.

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